La mejor época para visitar la Polinesia Francesa es desde mediados de abril hasta mediados de octubre. Los vientos alisios son más activos y las temperaturas se enfrían un poco.


El agua es muy
agradable: entre 24 y 28 º C, a la altura de Tahití, y aún más caliente en las lagunas y playas protegidas por los arrecifes de coral.